El acorde que tanta dificultad tenía para mi
Me invade con las raices susurrantes de tu mirada,
Expandiendose como la neblina que aquel día extraviaba canes
Mientras nosotros sabiamos donde pertenecer en cada nota.
Verso a verso tu fuerte respiración marca el tiempo
Constante,
Tranquila.
Abrazo prisionero desde el alba,
Pero ya en el ocaso no quedan rasgueos en las cuerdas.
El metronomo dejó de sonar
Con él tu gruñido en mi oreja,
Tus pasos,
Tus latidos.
Me invade con las raices susurrantes de tu mirada,
Expandiendose como la neblina que aquel día extraviaba canes
Mientras nosotros sabiamos donde pertenecer en cada nota.
Verso a verso tu fuerte respiración marca el tiempo
Constante,
Tranquila.
Abrazo prisionero desde el alba,
Pero ya en el ocaso no quedan rasgueos en las cuerdas.
El metronomo dejó de sonar
Con él tu gruñido en mi oreja,
Tus pasos,
Tus latidos.
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